Bizcocho de membrillo y mango
Me he vuelto fan de incorporar fruta en los bizcochos caseros, tanto en la masa como a trocitos, y te cuento por qué :
– supone un aporte de dulzor natural que nos permite reducir la cantidad de otros endulzantes (panela, siropes, dátiles…)
– la fruta cocinada da una textura jugosa que me encanta y su dulzor se potencia con la cocción.
– aprovecho la fruta madura en casa y no acaba en la basura.
– hace los bizcochos más digestivos y ligeros, al reducir la cantidad de endulzante.
Por supuesto, para hacer estos bizcochos siempre utilizo harinas integrales (con todo el aporte de fibra, minerales y vitaminas que conlleva y que eliminamos si las tomamos blancas), y voy alternando entre harinas con gluten y harinas sin gluten.
De esta forma se convierten en un desayuno o merienda ideal para los peques (y los no tan peques 😉 y no consumimos bollería industrial, evitando aditivos, azúcares refinados, grasas saturadas, etc.
En este caso, me trajeron varios membrillos con los que he preparado este bizcocho y una compota (tienes la receta en mi cuenta de Instagram). Ademas, ésta será una receta que podrás degustar en el YOGA & BRUNCH del próximo domingo 17 noviembre. Tienes aquí toda la información:

Ingredientes
- 300 gr de membrillo (ya pelado y descorazonado)
- 100ml de leche de avena
- 80ml de aceite de oliva
- 70 gr de dátiles
- 250 gr de harina integral de espelta o centeno (o mezcla de ambas)
- 1 cucharadita de levadura
- 1 y 1/2 cucharaditas de bicarbonato sódito
- 3 huevos
- 1 cucharada de canela
- 1 mango
- 1 puñado de arándanos deshidratados
Paso a paso
Paso 1
Tritura en un procesador el membrillo hasta que quede prácticamente líquido y reserva.
Paso 2
Bate los huevos con los dátiles, la leche de avena y el aceite.
Paso 3
Añade el membrillo y sigue batiendo.
Paso 4
Añade la harina (preferiblemente tamizada), la canela, la levadura y el bicarbonato y mezcla bien. Incorporar ahora el mango a trocitos y el puñado de arándanos deshidratados y mezcla sin triturar.
Paso 5
Vierte en el molde y hornea con el horno precalentado durante 40 minutos a 180 grados. Comprueba pinchando si la masa está cocida, y si no lo está hornea 15 minutos más a 150 grados.

